LA GUERRA DE VIETNAM Y LA NOVELA CHICANA

   Los chicanos, descendientes de mexicanos, al borde de dos culturas se encuentran en un espacio inter en el que su producción narrativa implica una alternativa al producto hegemónico que impide al público acercarse al conocimiento de la guerra sin ideas preconcebidas y manipuladas. Desde una perspectiva de índole comunal luchan contra la ideología de que es el individuo, y no sólo el sistema, el culpable de lo ocurrido, por lo que se sienten responsables de sus actos. La serie de decisiones que causaron la guerra así como la (falta de) estrategia basada en el recuento de cadáveres (body count), el sistema de rotación impuesto por el general William Westmoreland (tour of duty) y las tácticas de pacificación estaban pensadas para destruir a un enemigo invisible, tenaz y poco menos que ubicuo. El Movimiento chicano luchó contra la guerra de Vietnam ante el elevado número de víctimas mexicanoamericanas, a pesar de que solo un pequeño porcentaje de la población total estadounidense era de origen latino. La opinión de los militantes chicanos es que la guerra se costeó mediante el recorte de los gastos sociales en Estados Unidos. De este modo, los autores chicanos que escriben sobre Vietnam fuerzan una revaluación de las formas heredadas de patriotismo y de la supremacía blanca, así como ponen en tela de juicio la propia sociedad estadounidense que produce la guerra y ha determinado la conquista del sudoeste asiático y el tratamiento de chicanos y mexicanos desde 1848. La situación de pobreza en la que se encuentran, de discriminación laboral y de incultura junto a los asuntos mencionados de patriotismo y masculinidad no varían y prácticamente no ofrecen a los chicanos más salida que alistarse voluntarios o no resistirse a las prácticas clasistas y racistas del reclutamiento. Precisamente, este contexto se une, en cierto modo, a hechos históricos similares como la conquista de México por los españoles. Se equipara, también, la invasión estadounidense de México y la vietnamita. La idea que se desprende de las novelas chicanas sobre Vietnam es que la historia de matanzas, guerras y abuso del débil es algo constante. La necesidad de unir, como si de un puzle se tratara, las piezas necesarias para comprender la situación en la que se halla la comunidad chicana es una firme particularidad de sus manifestaciones literarias.

   La característica que distingue ambos corpus, mexicanoamericano y no-mexicanoamericano sobre la guerra de Vietnam, es el grado de crítica al gobierno y la reivindicación de la identidad cultural chicana. Los personajes de las novelas chicanas no sólo se sienten traicionados por su país, sino que son plenamente conscientes de que han sido utilizados como señuelo, del mismo modo que otras minorías, cuestión que también se pone de manifiesto. De esta manera, se desmitifica el romanticismo de la guerra. Estas novelas revelan la falta de conciencia crítica que no llevó al cuestionamiento del patriotismo, de las formas tradicionales de la masculinidad o de la teoría del dominó, política que condujo al país a participar en este conflicto.

 (Si os ha interesado el tema podéis leer mi libro publicado por el Instituto Benjamin Franklin, Neither Eagle Nor Serpent: la guerra de Vietnam y la novela chicana (2012) y del que podéis encontrar más información al pinchar en los links).

https://www.institutofranklin.net/es/publicaciones/biblioteca-benjamin-franklin

https://www.institutofranklin.net/sites/default/files/fckeditor/VietnamWeb_21-02-2012.pdf

Anuncios