4 TRUCOS INFALIBLES PARA MANTENER LA ATENCIÓN DE TU PÚBLICO

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Como decíamos ayer, ni escribir ni comunicar es fácil. En otros artículos hemos tratado cuestiones como los tres elementos básicos de la escritura, la espinosa cuestión de la coherencia y las siete torpezas que debemos evitar. Hoy le toca el turno a otro asunto no menos complejo como mantener la atención del auditorio o la de nuestros lectores. Veamos los cuatro consejos en los que nos centramos hoy:

  1. Llamar al pan, pan y al vino vino o al gato, gato. Es decir, ser claros. No tiene sentido que demos vueltas y más vueltas, hagamos perífrasis y llenemos de subordinadas nuestro discurso. Ya lo habíamos mencionado pero es básico. Es complejo prestar atención cuando el conferenciante, jefe o quien sea no deja de hacer circunloquios. Para mí es-como-hablar-con-guiones. Los españoles somos muy dados a hilar “porques”, “aunques” y “puesto ques” ad eternum. Tu público te agradecerá si sabes ir al grano y llamar a las cosas por su nombre.
  2. Utilizar una anécdota o ejemplo. Para ilustrar las ideas que vamos a decir es recomendable aportar ejemplos para una mejor comprensión. Si utilizamos también alguna anécdota personal conseguiremos captar más atención por esa tendencia al cotilleo tan propia del ser humano y que, según algunos científicos, ha permitido nuestra evolución. Tampoco es necesario mentir. Si nuestra vida es muy sosa mejor usamos este recurso con moderación y, sobre todo, si te exprimiste el cerebro y la anécdota te ha funcionado no la repitas en todas tus charlas. Ya sabes que las redes son muy chivatas y lo que podía ser una buena opción se convierte en tu peor enemigo. No hay nada peor que repetirse.
  3. Sentido del humor. Esto va unido a lo anterior. Esa anécdota de la que hablábamos puede tener gracia o no pero, si no la tiene, serás tú el hazmerreír, un des-graciado, en otras palabras. Puede que no sepas contar anécdotas pero que el tono de tu intervención sea jocoso. Como sabes, no hay nada peor que “intentar” ser gracioso, así que si ese es tu caso, mi recomendación es ser breve y conciso o verás como crece el número de toses mientras el público sale por la puerta.
  4. Haz una pregunta bien hecha. Muchas veces creemos que buscamos respuestas, pero el ser humano es un poco más triste y no necesita una respuesta a una cuestión que aún no se ha formulado. Por este motivo, realizar una pregunta clave a mitad de exposición es efectivo. Podrás mostrar tu expertise al conocer qué tipos de dudas puede tener tu público y llevarlos así a tu terreno. En la conclusión aportarás soluciones posibles para no dejarlos sumidos en la desesperación. Eso sí, cuanto mayor es tu dominio del tema puede que te resulte más complejo ver dudas básicas.Te recuerdo que hablas o escribes para todo el mundo y será necesario adaptar tus palabras al contexto y al público como ya hemos dicho alguna vez.

Con estos trucos espero haberte dado unas claves que puedas utilizar en tu próxima charla, conferencia, ponencia o artículo. Hoy recomiendo una novela breve y divertidísima de Alan Bennet, Con lo puesto. Si pinchas en el enlace puedes ver mi crítica literaria al respecto.

Soy redactora, narradora y correctora de estilo entre otras cosas. Cuéntame cómo te fue en bertadelgadomelgosa@gmail.com y si quieres leer mis artículos de crítica literaria puedes acceder a mi blog, Monólogo interior, donde semanalmente encontrarás nuevas lecturas para ampliar tus horizontes, para jugar al Trivial o para mejorar tus textos. También puedes apuntarte a mi taller online de crítica literaria en Culturamas.

Te espero. Nos leemos pronto. Puedes encontrar este artículo en LinkedIn

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Como decíamos ayer, para escribir hay que pensar y ser claros y para conseguir esto es necesario leer. Como lo leéis. Es lo único que hará que todos los consejos que voy a daros los asimiléis sin daros cuenta. No voy a pasar lista pero espero que hayáis intentado fijaros en los tres básicos que mencionamos el otro día, en lo que todo buen texto debe basarse, sea literario o no. Os dejé unos relatos del gran Chejov para que practicárais, pero os lo recuerdo. A saber:

  1. INTRODUCCIÓN
  2. DESARROLLO
  3. DESENLACE

 

Pues sí, podemos dedicarnos a hacer pajaritas de papel pero si queremos tener cierto éxito en nuestra ponencia, conference call o presentación de nuestro proyecto, por ejemplo, será necesario hacer un pequeño esquema y ver qué vamos a decir con algo de criterio. De acuerdo, supongamos por un momento que sabéis sobre qué queréis hablar pero os atascáis en el cómo. Bien, esa es nuestra tarea para hoy. Podemos hacer varias cosas como encargárselo a nuestro subordinado favorito, escribir a lo tonto lo primero que nos pase por la cabeza como cuando hacemos la lista de la compra o pararnos y analizar la situación a la que nos enfrentamos. ¿De qué se trata? ¿A quién nos dirigimos? ¿De cuánto tiempo disponemos? Vayamos por partes.

 

Así pues, lo primero que deberíamos hacer es coger papel y boli. Ya veo. Pensáis en que en nuestro mundo digital 27.0 el papel y el boli están obsoletos ¿eh? Lamento contradeciros, porque nuestro cerebro piensa mejor y establece mejor las relaciones entre las cosas si hacemos un poquito de esfuerzo. Y esto os lo digo por experiencia, podéis poneros delante de la pantalla del ordenador y las ideas no os van a venir a la cabeza. Pero coged un boli y garabatead cualquier cosa. Al poco, veréis como os aclaráis y concentráis.

LA ADECUACIÓN

Este es el quid de la cuestión. Debemos adecuar lo que vayamos a decir al con-texto, es decir, a todo lo que nos rodea y al co-texto, lo que rodea al texto en sí. No es tan complejo, todos sabemos ser coherentes cuando nos lo proponemos. Por ejemplo, si vas a hablar con el rey no llevamos vaqueros ¿no? Vale, algunos sí, pero vamos a seguir unas pequeñas reglas de protocolo textual aderazadas con un poco de ingenio y saldremos vencedores de nuestra batalla contra el papel. Atendamos a lo siguiente:

  • Adecuación lingüística. Cuidar nuestras palabras.
  • Adecuar las palabras a la situación comunicativa. ¿Es una charla informal, una ponencia, una conferencia?
  • Adecuación formal. Que nuestras palabras no nos dejen en mal lugar ni por vulgares ni por pedantes.
  • Adecuar la longitud de nuestro discurso. Respetemos el tiempo de los demás y mantengamos su atención.
  • Adecuar el contenido al tema. No vayamos a contar aquellas vacaciones en Lanzarote.
  • Adecuar el contenido a la estructura formal. Aunque no tengamos que presentar nuestro texto por escrito, para que esté organizado en nuestra cabeza es necesario que los párrafos sigan un orden y una organización pensada de antemano.

Bien, ahora sí, si seguimos estos consejos podremos sentirnos muy orgullosos de haber intentado hacer las cosas lo mejor que podemos.

 

Cuéntame cómo te fue en bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

También puedes apuntarte a los talleres de Culturamas donde imparto el de crítica literaria.

 

“OBLOMOVCHINA O LA MELANCOLÍA RUSA”

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Hoy os dejo mi primer artículo para la Revista Scribere  nº 9 (pp.13-16). Quería agradecer la confianza a Víctor J. Sanz y ya os adelanto que dentro de poco habrá más noticias 🙂 Por ahora aquí tenéis el sumario de la revista:

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Como sabéis, hay países con un tipo de tristeza con unas características concretas. En el caso de Portugal se denominada saudade. Mi artículo trata sobre el tipo específico de melancolía ruso denominado oblomovchina debido a la relevancia de la obra Oblomov (1858) de Ivan Gontsjarov donde se refleja de una manera excepcional la sociedad rusa. Este tipo de melancolía se forja en momentos de crisis, en el momento en que las cosas como las habíamos conocido mueren, ya que no es fácil estar a caballo entre momentos históricos. Espero que os interese 🙂 Aquí podéis descargar el nº 9 (pp. 13-16) donde encontraréis mi artículo y también el resto de los números.

Espero vuestros comentarios bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

ALBERTO MÉNDEZ: LOS GIRASOLES CIEGOS

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En el año 2004 el diario El Mundo publicó en su revista semanal “El Cultural”, una crítica literaria sobre el autor del libro Los girasoles ciegos pero incluyó una fotografía de un tal “Alberto Méndez”, que no se correspondía con el autor. Al buscar la imagen para este post no me he querido arriesgar a poner una persona que no fuera el autor real, me daría mucha vergüenza hablar de un escritor cuando en realidad vemos la foto de una persona que se presentó al concurso de belleza como Míster Zamora o vaya usted a saber.

Los girasoles ciegos es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Se trata de la unión de cuatro relatos largos cuyo nexo es la guerra civil española. Los personajes, cuya introspección psicológica sobrecoge, se entrelazan también. El retrato de la sociedad, divida en vencedores y vencidos a los que unen todo tipo de miserias morales, humanas y económicas conjuga una sociedad enferma, que es en lo que se convierten los protagonistas de cualquier guerra civil.  Si junto a este hecho tenemos en cuenta la variedad y exactitud del vocabulario, el profundo conocimiento de la época y la denuncia de un momento histórico que por mucho que se empeñen no hemos superado, tenemos la necesidad de leerla en sentido filosófico, esto es, necesidad como obligación. ¿Por qué?  Porque aún tenemos cadáveres en las cunetas, nos negamos a mostrar nuestra bandera salvo en el fútbol no nos vayan a confundir con fachas y alguno de nuestros políticos no sabe que el comunismo murió hace rato. No es la única obra imprescindible de este período, claro, me viene a la cabeza Memoria de soldado de Alfredo Conde de la que ya hice una reseña.

Lo terrible de Los girasoles ciegos, casi un best seller, es que triunfó póstumamente y su autor no conoció su éxito. Como si se tratara de una obra de la Edad Media en la que el escritor no fuera relevante, ni sabemos el aspecto de un hombre, hijo de poeta, que fue redactor en diversas editoriales y guionista de Pilar Miró. Triste en mi opinión. Os dejo con el trailer de la película dirigida por José Luis Cuerda que llevó al cine el último de los relatos. Rara vez crítica y ventas van de la mano. Por algo será.

Pd.1 Quiero agradecer a Agustín  esta recomendación, porque sólo los buenos amigos recomiendan grandes libros 🙂

Pd.2 Como sabéis voy a impartir un Taller de crítica literaria para Culturamas al que estáis tod@s invitados. Pero hay más talleres. Si estáis interesados escribid a cursos@culturamas.com. Las plazas son limitadas.

Pd.3 No quiero morirme sin probar las mieles del éxito. Sentiros parte de la historia y comprad OSTRANENIE.

Os espero: bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

 

 

 

 

JOHN FANTE: LLENOS DE VIDA

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Dicen que un escritor siempre reescribe una y otra vez un único tema…de diferentes maneras, se entiende. Quizá el mejor ejemplo es Woody Allen, al que siempre se nota demasiado que habla de sí mismo. Esto me recuerda que Allen es judío y los escritores judíos norteamericanos (sobre todo los que escriben para el cine o la televisión) son especialmente dados a hablar de sí mismos mientras el resto de los mortales esparrancados en las butacas nos devanamos los sesos por intentar entrar en ese mundo cerrado de hombres con dinero, mundo que nos es ajeno, aturdidos por esa verborrea indiscriminada de chistes más o menos sexuales que después de Woody y aquella oveja que Dios guarde…poco tienen que hacer. Gracias a ese o a otro Dios, Fante es de origen italiano, dónde va a parar…el sarcasmo tiene sentido, las mujeres existimos de otra manera…a parte de la mama hay mucho suegro en Llenos de vida, una novela divertidísima…para que luego no me digáis que soy tan oscura 🙂

Estamos en Estados Unidos, Los Ángeles, Bandini escribe guiones pero, ¿hasta qué punto eso es un trabajo de hombres? Son los 50, la American way of life en su apogeo, las lavadoras y todos los electrodomésticos permiten que las mujeres tengan más tiempo para arreglarse y ser tan femeninas…tan femeninas que se convierten en madres y OH! esta es la trama de la novela. Bandini va a ser papá, su casa está llena de termitas, su propio padre piensa que es un inútil y la mama le envuelve en extrañas supersticiones.

Nadie como Fante para sacarse de la manga una novela de algo tan cotidiano como ser padre. Si me permitís, voy a dedicar este post a un amigo valenciano que acaba de tener su segundo hijo y que sé que se va a reír mucho, porque las neuras de los personajes son extremas, son ridículas como lo somos todos sin excepción. Sólo que aquí no tenemos un guionista sobrado. Acomplejado, puede, por ese origen italiano, del que no estoy muy segura si se avergüenza o se enorgullece…porque el Mediterráneo tiene garra, tiene sangre, es explosivo, con los judío-americanos tipo Roth o Bellow me pierdo. Me aburro. Les falta chispa. No están llenos de vida.

¿Que sí? ¿Que no? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

 

 

 

MASLUCENA & BERTA DELGADO MELGOSA: OSTRANENIE

OLYMPUS DIGITAL CAMERA                                                                 ©Foto masLucena

Yo siempre digo que soy narradora o que escribo porque me parece que el que dice que es escritor debería ser como un bombero, es decir, dedicarse a ello por completo, pero eso sólo está al alcance de unos pocos. Y hasta hace poco escribir también. Ahora  todo el mundo escribe y publica gracias a las nuevas tecnologías y redes sociales. Pero claro, del mismo modo que no todo el que se hace un selfie con un palito es fotógrafo, cualquiera que autopublique un libro no es escritor. Así que volvemos a empezar, soy narradora y cuento historias. Aspiro a que los que me conocen dejen de intentar buscarme entre mis palabras puesto que estoy en cada letra, detrás de todos los personajes, mirando lo que vosotros hacéis y tomando notas. Vuestras opiniones, vuestras miradas están en mis cuentos. Tened cuidado. Y dicho esto. La mayor evolución que he conseguido en mi escritura ha venido de la mano de la fotografía. Las cosas que están ahí pero no ves, en las que no reparas son las que captaron mi atención gracias a personas que abrieron mis ojos y a través de los suyos he conseguido adaptar mi prosa. O al menos eso espero. He depurado la técnica sin perder lo que une mis libros hasta el momento: las cosas no son lo que parecen y qué mejor manera de decirlo que juntar palabras e imágenes.

OSTRANENIE significa “desautomatización” un concepto teórico literario obsoleto creado por el formalista ruso Viktor Sklovskij en 1917 en su ensayo “El arte como artificio”. Para distinguir lo que diferencia el lenguaje cotidiano del literario debemos “desautomatizar” nuestras palabras y zambullirnos en ellas para llegar a lo sublime. Los formalistas se basaban en la forma contrapuesta al contenido, es decir, las figuras retóricas y estilísticas. Pero está muy trillado. ¿Qué pasa con el lenguaje cotidiano? Esa era nuestra pregunta a la que hemos intentado contestar. Os iremos contando nuestras conclusiones, pero vayamos poco a poco. Os dejamos con el booktrailer oficial (intuimos que habrá otros que no lo sean) creado por Iban Gaztanbide.

¿Qué decís? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤


 

13 PASOS PARA ESCRIBIR UNA CRÍTICA LITERARIA (DESTRUCTIVA)

4719009382_94d0c32fca_zcoloursoft                                             © Foto Berta Delgado Melgosa

Éste es mi ojo izquierdo, un ojo crítico y según el grandísimo teórico literario y comparatista George Steiner, puede que falto de amor:

steinerNo voy a ser yo quien enmiende la plana a un hombre tan ilustre, aunque poco os importa mi vida sentimental, a no ser que, por “déficit de amor”, entendamos envidia cochina, que es por lo que algunos piensan que se escriben reseñas. De ser verdad, y si sois buenos envidiosos, ya podéis escribir una auténtica y deleznable crítica destructiva. No sé quién inventó eso de la crítica constructiva pero como eufemismo está bien. Aquí tenéis unos cuantos pasos a seguir para hacer lo que siempre habéis querido pero nunca os habíais atrevido a llevar a cabo:

  1. Lo primero es odiar un poco al autor y tratar de destacar que sólo lo conoce alguno de sus vecinos. Si es famosete puede ser un narcisista, egotista o similar.
  2. El título está demasiado visto, no es muy original que digamos. Es más, lo leíste rebuscando en alguna librería de viejo.
  3. Ninguna editorial de prestigio lo ha tenido en cuenta, por eso se lo ha publicado él mismo. Y si la editorial es grande la obra es una porquería para ser consumida por masas que no saben lo que es la literatura con MAYÚSCULAS.
  4. Tu impresión de la obra de la que, probablemente, sólo has leído la mitad (siendo optimista) es pobre. Bostezabas mientras oías el frufrú de las páginas.
  5. El argumento es inexistente o un plagio flagrante.
  6. Los temas están dispersos, no se sabe de qué va el texto. Por cierto, ¿de que va?
  7. Los personajes son flácidos, la introspección es escasa y no se mantienen a lo largo de la obra ni van cambiando con las peripecias.
  8. El lenguaje es una mezcla de pedantería y chabacanería a partes iguales. Abusa de adjetivos manidos y usa palabras actuales aunque la obra esté enmarcada en otro siglo. (Juan Manuel de Prada, por ejemplo).
  9. Técnica literaria. ¿Esto es lo que hablan en las clases gratis de escritura creativa en las bibliotecas? Bueno, no sé qué es esto pero si tenéis que mencionarlo en la crítica, recordad el punto número 1.
  10. La estructura de la obra es un desastre. Iba a hacer una estructura in crescendo o líneal pero terminó con una resabida estructura circular.
  11. La trama puede ser simplona o tan compleja que uno tiene que volver hacia atrás para ver qué pasa. O eso, o decís que para evitar que te pierdas entre las miles de páginas de paja y paja el autor te repite, casi en cada párrafo, cómo va la investigación del detective o que la protagonista sigue enamorada a pesar de los pesares.
  12. La traducción no es que sea mala, es peor. Ya se sabe, traductor=traidor.
  13. Factores positivos y negativos que destacan. Aquí podemos explayarnos. No es que hayáis visto nada positivo pero, si hubiera que decir algo, siempre es bueno dar a entender que ha sido un esfuerzo, que la empresa era muy difícil, que no es que tenga talento, claro, no todo el mundo ha nacido para escribir. En este punto os animo a que le déis vuestro toque personal junto a adjetivos del siglo pasado como patético y que evitéis leer la obra completa, con el resumen de la contraportada es suficiente. ¡Buena suerte!

Pues bien,  aquí tenéis unas claves para hacer una buena crítica destructiva. Por supuesto, todo es una broma. Escribir no es fácil y hacer una reseña tampoco. Sí es cierto que hay que tener en cuenta lo dicho anteriormente y mezclarlo como en una coctelera. En próximos posts iré dando claves para que aprendáis a leer y comentaremos críticas periodísticas.

¿Qué os parece? ¿Creéis que sabéis leer? ¿Me lo contáis? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

IGNACIO VIDAL-FOLCH: PRONTO SEREMOS FELICES

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Los que me conocéis bien sabéis que no digo las cosas por decir y cuando leéis mis críticas supongo que leéis también la honestidad de mis palabras. Ignacio Vidal-Folch es uno de los grandes escritores españoles. Más conocido, menos… para mí es imprescindible. Hoy os dejo mi último artículo para la Revista Factor Crítico, a quien agradezco la confianza y la oportunidad de mostrar mi admiración, una vez más.

http://www.factorcritico.es/pronto-seremos-felices-de-ignacio-vidal-folch/

¿Me contáis algo? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

SOY CRÍTICA LITERARIA ¿Y QUÉ?

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¿Y quién soy yo para decir lo que pienso de obras que, muy probablemente, soy incapaz de escribir? Bueno, tengo una sólida formación académica, que nunca me parece suficiente, y eso me capacita para tener una visión de conjunto de un texto, analizar rápido las bases literarias presentes y dar mi opinión sobre  autores y obras que leo. Reseñas, opiniones, críticas, en definitiva. No obstante, antes de seguir hablando de crítica, vamos a hablar de lo que es un escritor, que no suele ser el blanco de mis posts. Cuando alguien quiere ser escritor necesita 3 cosas. A saber:

  1. Escribir lo que le apetece (no pensar en un público)
  2. Escribir lo que le apetece (no pensar en el dinero)
  3. Escribir lo que le apetece (no pensar en las críticas)

La primera te puede convertir en famosete. La segunda en un famosete con pasta y la tercera en un amargado o en alguien que plagia sin decoro. Una vez que seas maduro para aceptar que los libros no los escribes para ti, pero que lo que tu hayas dicho ya lo dijiste y que ahora ni siquiera te pertenece serás un escritor y alguien como yo dirá o dejará de decir, pero tendrás que aprender a aceptarlo. El otro día un seguidor me escribió un mensaje, le encantaban mis críticas y me propuso lo siguiente: “¿qué te parece si lees mi libro [recién publicado] y, si te gusta, haces una entrada en tu blog?” Le contesté que si escribía una nota diría lo que pensaba, me gustara o no. Si era algo privado sería un informe de lectura y para eso tengo una tarifa. No he vuelto a saber nada.

Así pues, no siempre estamos preparados para lo que otros digan de nosotros. Sin ir más lejos, pregunté a propósito de mi libro de relatos LOS QUE SOBREVIVEN NUNCA SON LOS MISMOS a una conocida: “¿qué tal lo llevas?” Y me contestó: “Bufff lo he dejado y he empezado otro”. ¿Eso es bueno, malo? Pues según se mire. Lo que no tiene sentido para mí es que no aceptemos lo que piensan los demás que, como lectores tienen siempre una opinión valiosa, pero todos queramos ser escritores y vayamos a talleres de escritura creativa, que han proliferado como los hongos en un otoño lluvioso. Los imparte cualquier mindundis que ha ganado tres concursos en su pueblo o alguien que no conocen ni sus progenitores. ¿Cualquiera puede escribir? ¿Cualquiera puede dar clases sobre la voz narrativa pero dar una opinión crítica no? Claro, no queremos críticas, queremos sólo buenas críticas. Perdón, pero tener competencia lectora no significa saber leer, sino saber lo que lees, tener en la cabeza la teoría literaria necesaria y haber formado una opinión con los años. ¿El gusto tiene algo que ver? Por supuesto, lo que me lleva a esa frase que cita Kurt Vonnegut cuando preguntó a un crítico de arte cómo sabía que una obra era arte o no. “Mira 10.000 obras y lo sabrás”.

Un crítico literario suele ser un mercenario a sueldo de las grandes editoriales. Comprendo que esté peor visto que un crítico de fútbol (que podemos ser todos llegado el momento). Cuando el partido acaba cada uno defiende sus colores, el árbitro siempre ha estado mal y mi equipo es el mejor.

¿Qué pensáis vosotros? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

MIGUEL DELIBES: PEGAR LA HEBRA

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Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010). Su nombre y su obra han quedado, para mí, indefectiblemente unidos a mi idea de república. La república que debería ser España, porque su flamante, campechano y abdicado rey prefirió ver la Fórmula 1 que ir a su funeral. Sentí vergüenza ajena, eso que los británicos llaman vergüenza española, porque desconocen que uno se pueda sentir abochornado por lo que hagan los demás. Pues yo sí sé lo que es eso y le habría abdicado de una colleja, pero le perdoné por ignorante.

Delibes fue catedrático de Derecho Mercantil y periodista. Destacó como novelista y consiguió distintos galardones como el Premio Nadal, el Nacional de Literatura, el Fastenrath, el de la Crítica, el Príncipe de Asturias de las Letras, el de Castilla y León y fue académico de la lengua desde 1973 (aunque también lo es Soledad Puértolas pero, por hoy, no quiero enfadarme más). A pesar de todos estos títulos no me da la impresión de que se le haya reconocido suficientemente. Creo que la idea que sobrevuela su obra es la de hombre de campo, de personajes con nombres improbables de pueblos hoy desiertos. Es decir, que sus temas no nos interesan demasiado hoy día, aunque quizá recuperó algo de fama con El hereje.

En otra entrada os hablaba de mis autores favoritos y lo mencionaba, pues su maestría se observa en sus personajes, la precisión y concisión de las palabras justas de un castellano parco y sobrio, no exento de humor. El análisis de una sociedad fracturada a través de un conocimiento profundo de un vocabulario cada vez más olvidado perdurará a través del tiempo. Leí de muy niña la mayoría de sus obras y Las ratas fue una novela que me marcó, sin duda, aunque ninguna tiene desperdicio, pues su talante humanista pone de manifiesto temas universales que nada tienen que ver con las modas.

Hoy, sin embargo, quiero hablaros de Pegar la hebra (1990) expresión que significa entablar conversación. Se trata, pues, de una charla con los lectores de muy diversos temas: anécdotas de personajes como Orson Welles o Francisco de Cossío,  análisis críticos, algo de teoría literaria, su opinión sobre el aborto, el fútbol, la ecología, la caza (sólo menor), el periodismo y que refleja, sobre todo, su fe en el ser humano y en la naturaleza, siempre presente en su obra. Miguel Delibes es un maestro y en esta ocasión nos muestra, como él decía su “[…] gusto por la palabra, ese mágico juego que consiste en atrapar una idea y fijarla en el papel mediante cuatro vocablos precisos”.