IRÈNE NÉMIROVSKY: EL BAILE

nemirovski

Hay dos tipos de cretinos: los que leen las contraportadas y los que las escriben. En concreto, quien haya escrito la contraportada de la novelita El baile hace un flaco favor a la lectura de una novela de, quizá, tintes autobiográficos que, sin ser una obra maestra, muestra el evidente talento de Némirovsky. Su madre, al igual que la madre de la nouvelle que nos ocupa, no tenía mucho interés por ella, aunque casi podríamos decir que la adolescente protagonista sufre una persecución de la que es muy difícil escapar indemne. A pesar de que su padre era ucraniano, la educó una institutriz francesa de modo que el francés fue prácticamente su lengua materna, aunque hablaba numerosos idiomas como ruso, polaco, inglés, vasco, finés y yiddish. Cosechó un gran éxito con su primera novela David Golder y se convirtió en amiga de autores como Jean Cocteau. Comenzó a escribir a los dieciocho años y murió en Auschwitz a los treinta y nueve. Sus hijas guardaron los textos que no había publicado en vida y que, afortunadamente, nos han llegado y publicado póstumamente como Suite francesa.

Mis  queridos lectores habituales, habréis comprendido ya que no voy a destripar el argumento, que no por simple es menos importante. La obra gira alrededor de cuatro personajes, dos protagonistas y dos satélites y dos temas: la venganza y la ambición de reconocimiento social. Como suelo explicar a mis alumnxs, no existe a estas alturas nada que sea original, pero la manera de tratar los temas y, en este caso, el excepcional retrato de una adolescente consumida por el rencor hacia una madre colérica, hace que volvamos los ojos hacia la forma del texto, de vocabulario sencillo y diálogos perfectos. Decía al principio que es posible que la frialdad de su propia madre inspirara este cuento largo que nos deja con el deseo de saber más y de leer más de una escritora que murió como los grandes, demasiado joven. No obstante, es una obra de matices, donde lo importante está oculto, por lo que hay que entender las viejas rencillas y las pequeñas venganzas. En El baile todo es pequeño y grande a la vez, sutil y expuesto. Una gran escritora para un 2020 en el que me he propuesto leer un mayor número de mujeres. Convendría que este mes de marzo, reivindicativo para todxs los que luchan por la igualdad, no perder de vista a esas mujeres ocultas que nos rodean, Irène Némirovsky murió por la barbarie, una de tantas que nos pasan desapercibidas.

bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

Pd. 1 Seguid mi web bertadelgadomelgosa.com

Pd. 2 Podéis apuntaros a mis talleres de crítica literaria y autocorrección para narradores para Culturamas visitad los enlaces ❤ También podéis acudir de manera presencial a mi taller de crítica literaria para ALEABilbao o apuntaros de forma online. De febrero a junio comenzaré un curso de escritura creativa inicial presencial para Fuentetaja Bilbao.

Pd. 2¿Queréis leer alguno de mis libros? Poneos en contacto conmigo o a través de mi web bertadelgadomelgosa.com

Pd. 3. Podéis descargar Realidad Suficiente desde aquí, compilación gratuita de mis críticas.

 

 

DOLORES REYES: COMETIERRA

cometierra

Muchas gracias por seguir al otro lado de los cables. Ya hace siete años que empecé este blog que espero os siga interesando muchos años mas ❤ Hoy os traigo Cometierra, uno de los mejores libros que leeré en 2020 y lo digo con plena convicción. Tiene un regusto a Una novelita lumpen de Roberto Bolaño, pero más tierno y con más enjundia a la vez. También me ha recordado a …Y no se lo tragó la tierra del gran novelista chicano Tomás Rivera, que con gran maestría supo infundir a la literatura estadounidense un toque mágico, y no me refiero en exclusiva al realismo mágico, sino a todo lo que rodea el mundo físico, aquello que está más allá y que muchas veces no comprendemos ni queremos entender: lo espiritual. No en vano, la autora, Dolores Reyes, es argentina y ha bebido de grandes fuentes.

Como decía, en mi opinión, todo en esta novela es redondo. Un personaje principal bien retratado nos lleva de la mano de una trama bien urdida y, sin duda, cinemática, a pesar de un lenguaje lírico. No es posible dejar de leer. El lector es transportado a través de las palabras hacia un futuro incierto, el de la joven protagonista, en la que cabemos todos, aunque la mayoría no escuchemos la voz de nuestra intuición.

Sin embargo, Cometierra es mucho más. También es un libro dolorosamente reivindicativo y se propone visibilizar la violencia contra las mujeres. Sé que se denominan feminicidios, pero cuando estudié el Síndrome de Estrés Postraumático, algunas autoras como Judith Herman, hablan de ginocidio, y señalan el pene, incluso, como arma de destrucción masiva. La diferencia, a mi modo de ver,  entre feminicidios y ginocidio es que este último concepto no considera hechos aislados, sino que a la luz de las cifras mundiales y no sólo por países o regiones concretas que dan paso a asesinatos individuales (feminicidios), generaliza, lo que debería entenderse de manera global como una exterminación silenciosa e invisible. No me refiero sólo a los asesinatos de mujeres por sus parejas o ex-parejas, sino desaparaciones, violaciones, mutilación genital y secuestros entre otros delitos que suelen acabar con la vida de tantas mujeres que se desconocen cifras totales. La protagonista ha dejado de ser una protagonista para ser nuestra protagonista, flaca, que come tierra desde niña y busca chicas desaparecidas en una especie de trama policíaca, aunque la policía haga poco o nada, mientras se narra la historia con la voz dulce de una guerrera que despierta a la madurez en un viaje iniciático en el que debe explorarse a sí misma y autoconocerse para utilizar todo su potencial en una lucha incesante contra el poder y la violencia.

El argumento se basa en el amor entendido en sentido amplio: amor por una misma, por su hermano, por su amante, por todas las chicas desparecidas, esto es, todos los tipos de amor que nos proporcionan distintas personas y que fluyen hacia la compasión entre los seres humanos y frente al ultraje de la violencia. Lo terrible de la compasión es que hay que inculcarla. Hagámoslo. Una gran novela.

bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

Pd. 1 Seguid mi web bertadelgadomelgosa.com

Pd. 2 Podéis apuntaros a mis talleres de crítica literaria y autocorrección para narradores para Culturamas visitad los enlaces ❤ También podéis acudir de manera presencial a mi taller de crítica literaria para ALEABilbao o apuntaros de forma online. De febrero a junio comenzaré un curso de escritura creativa inicial presencial para Fuentetaja Bilbao.

Pd. 2¿Queréis leer alguno de mis libros? Poneos en contacto conmigo o a través de mi web bertadelgadomelgosa.com

Pd. 3. Podéis descargar Realidad Suficiente desde aquí, compilación gratuita de mis críticas.

LIDIA ZINOVIEVA-ANNIBAL: EL ZOO TRÁGICO

lidia zinovieva-annibal

Lidia Zinovieva-Annibal era descendiente de Pushkin, aunque su obra no se parece mucho, al ser ella una de las primeras escritoras feministas rusas. Tuvo una vida acomodada cercana a la corte de Alejandro III, aunque su carácter siempre fue rebelde, por lo que se le llegó a llamar en la escuela “el diablo ruso”. En 1905 se instaló en San Petersburgo en un apartamento que se llamará «la Torre» y que será hasta 1909 el salón literario donde se reunían los grandes escritores y donde llegó a declamar la grandísima Anna Ajmátova, cuyos poemas te traspasan la piel, y donde también se daban debates filosóficos. Murió en 1909 de escarlatina tras trabajar de enfermera para los campesinos.

El zoo trágico  es una novela algo extraña pero deliciosa y el traductor se ve en la necesidad de darnos algunas claves, por su particular dificultad. Como nos indica, a pesar de que su vocabulario es simple, es evidente la poética de su prosa que narra la historia de Dasha la sorda, desde su perspectiva, con unas frases que van y vienen, y que no sólo debemos leer sino percibir. De esta particular forma de evocación se va tejiendo una sutil trama que no resulta especialmente importante. Historias de animales, el verano y el primer amor. Resulta maravillosa esa sutileza de la que hablábamos en su forma de narrar la inocencia del despertar sexual y del propio reconocimiento de la homosexualidad. No en vano, Zinovieva-Annibal era bisexual y es una referencia para la literatura femenina rusa del siglo XX, aunque el tratamiento del lesbianismo que hace en esta obra es digno de mención, en especial, por la época que le tocó vivir.

Como sabéis, adoro la literatura rusa y con El zoo trágico me he adentrado en un territorio inexplorado, el de la mujer intelectual que también transmite la particular melancolía rusa que, como ya hemos mencionado alguna vez, se denomina oblomovchina y que, en esta novela, es el preludio de un mundo que muere, de la pérdida de la inocencia y del adiós a la niñez.

bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

NATALIA GINZBURG: Y ESO FUE LO QUE PASÓ

 

Natalia_Ginzburg

Y eso fue lo que pasó. Que leí un pequeño párrafo suyo sobre la belleza y me lancé a comprar una de sus novelas, con prólogo de Ítalo Calvino, qué grandes los dos. Y como decía Calvino, se lee de un tirón esta breve novela cuyo final te martiriza como lector y como escritor. Como lector porque no te explica, sólo te cuenta qué sucede, probablemente no hay una razón sino miles de ellas y, sin embargo, ninguna es digna aunque todas sean válidas. Como escritor, porque juega con la sutileza pero también con la ambigüedad. La protagonista se deja llevar por la inercia, que nunca ha sido buena consejera, pero la necesidad de atención unida a las convenciones sociales han convertido a las mujeres en víctimas del patriarcado.

No obstante, leer esta obra en clave feminista sería una lectura reduccionista. En mi opinión, esta breve novela es demasiado amplia para etiquetarla de una manera tan vil, pues aborda un tema insoslayable en el ser humano: la contradicción. Los sentimientos contrarios de libertad y apego, de soledad y de necesidad de tener a alguien cerca, aunque esa persona sea lo último que necesitamos, a menudo van unidos. La infelicidad acumulada puede llevar a la culpabilización de los demás por nuestros propios errores. Siempre es recomendable recordar que nadie ajeno a nosotros puede hacernos felices y mientras a unas personas el conformismo les sirve a otros los vuelve locos o malvados. Pero ya está. Esto es lo que pasó. La protagonista nos narra los hechos desapasionadamente desde su perspectiva y sin justificarse. El lector tendrá que tomar partido sin saber qué sucede después, podrá sentir lástima pero quizá no empatizar, lo que a mi modo de ver, no entraba en los planes de la Ginzburg, como creo que sí pretendía enfrentar a los lectores con sus propias miserias. Grande Ginzburg.

Os dejo el enlace para el Master online de creación literaria de Culturamas, donde me encargo de la parte de crítica literaria.

http://www.culturamas.es/blog/2017/09/26/master-online-de-creacion-literaria/

bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤