TERRY EAGLETON: CÓMO LEER LITERATURA

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Mi primer contacto con Eagleton fue a los 20 años. Tenía que leer un artículo suyo y escribir un ensayo que respondiera a la pregunta que el propio autor lanzaba: ¿qué es la literatura? Unos cuantos años más tarde sigo sin poder responder a dicha cuestión, aunque quizá tenga algo más claro que, a pesar de que las fronteras entre lo bueno, lo malo y lo menos malo son difusas, sí podemos responder con cierto criterio. La crítica literaria tiene el poder de desgajar los textos de manera que al dejarlos desnudos veamos lo que nos muestran y dar una visión con impertinencia y sentido del humor que es lo que hace Eagleton con maestría. Lo que ocurre es cuando uno se adentra, aunque sea de refilón, en los entresijos literarios y se convierte en autor, todo es más confuso aún y lo no literario parece ser lo que hacen los demás.

En aquel momento, mi ensayo giraba entorno a que lo que no vende es malo, lo que no está publicado también y que, como decía Juan José Millás, “es mejor no arriesgarse en lo que más se juega uno”. Por aquel entonces me horrorizaba no saber distinguir el grano de la paja y escribir sólo para uno mismo. No obstante, aunque los estereotipos y las convenciones, los prejuicios y el marketing nos impongan sus leyes, como vimos con otro gran crítico como Harold Bloom, hay cuestiones que nos dan la pista sobre cómo leer y cómo descubrir, por tanto, la pasta de la que están hechas las obras. Obras que soportan mejor que otras la interpretación, en las que la calidad de la prosa o la poesía que pergeñan los autores acompañen a la lengua en la experiencia humana.

Eagleton es profesor de literatura inglesa en la Universidad de Lancaster, aunque se doctoró en Cambridge y ha dado clase en Oxford. Lo que hace especial el pensamiento Eagleton es la unión que hace en sus escritos de la teoría literaria, los estudios culturales, el marxismo y el psicoanálisis. Su visión está entre el realismo y la decepción porque, lo que Nietzsche llamaba “lectura lenta”, no es que esté en decadencia sino en peligro de muerte. Su intención es la siguiente:

Lo que pretendo es proporcionar a lectores y estudiantes las herramientas básicas del oficio crítico, sin las cuales difícilmente podríamos ocuparnos de otros aspectos. Durante el proceso espero demostrar que el análisis crítico puede ser divertido y contribuir con ello, además, a contradecir el mito que nos presenta el análisis como enemigo del placer de la lectura.

Cómo leer literatura es un libro que uno disfruta, incluso a carcajadas, y en el que se descubre que no hay una única interpretación. Lo que hace que un texto funcione es que el lector formule suposiciones de manera continua y, del mismo modo, que las obras sugieran actitudes a los lectores. Sin embargo, nada es inmutable. Lo que ahora consideramos inmortal puede dejar de serlo en el futuro, pero quizá no sea eso lo que deba preocuparnos. Todas las interpretaciones son parciales y provisionales, nos dice Eagleton. El valor se ha medido a lo largo del tiempo con respuestas tales como […] “la verosimilitud, la unidad formal, el atractivo universal, la complejidad moral, la inventiva verbal, la visión imaginativa […]”. Otros conceptos han sido la originalidad o que la obra   pueda crear nuevos significados a lo largo del tiempo y todas estas cuestiones son válidas.

El problema es que si no nos paramos a leer con atención y conocemos parte de la historia de la humanidad a través de sus obras literarias no vamos a tener la habilidad, no de saber si algo es literario o no, sino que seremos incapaces de comprender la profundidad del pensamiento humano, porque muchas de sus expresiones literarias empiezan a ser intrascendentes y nadie parece darse cuenta. Nos estamos convirtiendo en estúpidos egocéntricos en busca del placer inmediato y hablo tanto de lectores como autores. Eso que llamamos “el placer de la lectura” no está reñido con una lectura analítica, por lo que conocer aspectos formales nos permitirá acercarnos a la tradición literaria, además de proporcionarnos las herramientas para entender mejor la literatura y el mundo.

¿Qué pensáis? bertadelgadomelgosa @gmail.com ❤

P.D. Aún puedes apuntarte a mi taller online de crítica literaria en Culturamas.

JESÚS FERRERO: EL ÚLTIMO BANQUETE

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He perdido la cuenta de las veces que os he dado los nombres de mis escritores favoritos. Uno de ellos es Jesús Ferrero con una obra ecléctica e imprescindible, lo que no significa que todos sus libros me gusten por igual. En este momento estoy digiriendo su último ensayo (fantástico) Las experiencias del deseo. Eros y Misos, pero os lo contaré otro día.

Nos centramos hoy en la novela El último banquete, Premio Azorín 1997, que narra la historia de una familia que se reúne en la cena de navidad. La estructura es in crescendo, ya que todo sucede en la misma noche a la que rodea desde el principio un halo de fatalidad. Las relaciones entre los miembros de esta familia de clase alta se centran en la incomunicación, la mala comunicación, la hipocresía, las drogas, la fama, la envidia, el incesto y la muerte. A pesar de la atemporalidad de los temas mencionados he sentido que esta obra era reflejo de una época. Aunque es posible que mi absoluto desconocimiento de la clase alta dada, en mi opinión, a conductas en el límite del aburrimiento y la falta de ética, el abuso de poder o la creencia del merecimiento sanguíneo, la alejan de otras clases que tampoco conozco (nótese el plural en las que incluyo la baja y la más baja puesto que ya se han cargado la media), que no evitan mostrar las vergüenzas: no hay nada que ocultar ni nada que evitar mostrar. No obstante, la superficialidad de esas ‘no relaciones’ de estos jóvenes nos deja sumidos en la ingravidez del ‘estamos juntos porque somos hermanos’ sin pararse a profundizar si existe un sentido oculto en el concepto de familia. Dejarse llevar es la consigna. Así pues, yo, como lectora, también me he dejado llevar y he disfrutado de la prosa rebelde de esta novela que, si bien no es mi favorita de Ferrero, nos hace reflexionar sobre la forma que tenemos de actuar con los demás en un ámbito cerrado e incomprensible para los ajenos a él. Decía Tolstoi, en uno de los inicios más famosos de la literatura, que todas la familias felices se parecen, pero que las tristes lo son cada una a su manera. Quizá yo he sentido que los años 80 y 90 en España estaban aquí representados, cuando es probable que debiera haber trascendido los mismos y descender a los infiernos del propio concepto de familia.

¿Qué opináis? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

pd. Podéis apuntaros a mi taller de crítica literaria en Culturamas 🙂

RUBEM FONSECA: EL COBRADOR

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Hola de nuevo a tod@s. Os agradezco que sigáis por aquí  ❤ Como ya es tradición suelo desaparecer de las redes durante todo el verano para tomar distancia y hacer cosas nuevas. Los expertos en marca personal seguro que lo consideran una aberración, pero a mí me sirve, y así empiezo el otoño con ganas renovadas y unos cuantos libros muy interesantes y alguno deleznable que mostraros.

Mi género favorito es el relato y he de confesar que no conozco demasiados cuentistas latinos actuales, motivo por el que me decidí a leer El cobrador, un libro excelente. Rubem Fonseca, disculpad mi ignorancia, es un autor y guionista de cine brasileño reconocido y de gran talento. Estudió Derecho y fue comisario de policía. Ha ganado el Premio Camões, el más importante en lengua portuguesa, el Premio Konex Mercosur a las Letras y el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas.

Precisamente su pasado como policía y abogado dota a sus personajes de una vitalidad tal que uno teme que salgan del libro y se conviertan en humanos. Hacía tiempo que no me había sentido tan asqueada como con el pederasta protagonista de su primer cuento o asustada con el asesino de “El cobrador”, el último cuento que da título a la compilación. Como suele suceder en las antologías de relatos tanto el primero como el último son los mejores pero, en ningún caso, desmerecen el resto. Sus descipciones son certeras y el lenguaje es descarnado, vivaz, de frases cortas y rotundas, pero hay algo más. Este lenguaje no es gratuito ni fácil al peor estilo estadounidense tan en boga. Hay conmiseración, hay escepticismo, pobreza y lujuria, en una palabra: humanidad.

El cobrador no es sólo un libro de relatos sueltos unidos sin más. También es el retrato de la violenta sociedad brasileña que rodea y controla a los habitantes de sus ciudades y pueblos, a ricos y pobres y se lleva el amor, pero no la esperanza. Al menos no todo el tiempo. Buscadlo. Leedlo. Altamente recomendable.

 

PD. Si queréis participar en mi Taller de Crítica Literaria en Culturamas  escribidme, además tenéis otros cursos a vuestra disposición. No os quedéis sin plaza. Cualquier cosa…como siempre, bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

DE VACACIONES…PERO VOLVERÉ

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Querid@s tod@s…cierro el chiringuito durante el verano. Me dedicaré a tomar el sol, leer cosas interesantes que luego os contaré y a mi novela. Pero recordad que aún estáis a tiempo de apuntaros a mi taller intensivo de crítica literaria de agosto en Culturamas (más info en cursos@culturamas.com), que a partir de septiembre será trimestral.

Me encantaría recibir a mi vuelta alguna crítica de mis libros…Os dejo los enlaces por si os apetece probar las mieles de la crítica. Siempre seréis bienvenidos. El que a hierro mata a hierro muere, soy consciente 🙂

Por supuesto, me podéis escribir a bertadelgadomelgosa@gmail.com. Gracias por estar ahí, disfrutad todo lo que podáis y hasta prontooooo ❤

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ostraneniesite.wordpress.com

 

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Los que sobreviven nunca son los mismos

 

KYOICHI KATAYAMA: EL AÑO DE SAEKO

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Cuando tenía 20 años vivía todavía en Burgos, estudiaba tercero de Filología Inglesa y mi asignatura favorita, que luego me llevaría a especializarme en literatura, crítica literaria, fue muy dura para casi todo el mundo. Sacamos buena nota sólo la empollona de la clase y yo, que nunca he sido tal cosa y confieso que lo viví con indignación. Teníamos que hacer un comentario de texto de un poema que no recuerdo, aplicando las teorías que habíamos visto durante el curso. Como os digo, no recuerdo de qué iba el poema, la cuestión es que cuando salimos del examen, la otra chica salió eufórica pero un poco nerviosa y me dijo: “¡vaya texto…era sobre el miembro ¿verdad?”. A mí sólo se me ocurrió preguntar: “¿Qué miembro?”. Y entonces caí. Se refería al miembro viril (esto dicho con su propio eufemismo que detesto como otros tantos), y al ver mis ojos como dos platos, salió disparada al despacho del profesor. Nunca sabré si su interpretación era acertada y la mía lo era menos, aunque la nota así lo reflejó, pero qué pena no haber tenido entonces, a los veinte, la mente de mis cuarenta.

Todo este preámbulo viene a que El año de Saeko de Kyoichi Katayama es una novela que está muy bien.  Se basa en la vida de Shun’ichi y Saeko, una pareja que se conoció cuando eran vecinos y él se enamoró del llanto nocturno de Saeko, que fue lo que me animó a comprar el libro. Luego Saeko acepta ser vientre de alquiler de su hermana y las cosas cambian. Está muy bien que la trama se retuerza, el tema es actual, los personajes tienen ese punto de indefinición, el lenguaje está bien escogido y toda la ristra de recomendaciones de taller para escribir un best seller están presentes. No tengo nada malo que decir de esta novela, salvo que por algo me la encuentro en todos los tenderetes de libros de ocasión. Es como si el escritor supiera lo que tiene que hacer para tener éxito y lo hace de un modo mecánico, sin sangre, que diríamos en España. No estoy diciendo que sea aburrida es sólo insustancial. Luego me he enterado de que el autor consiguió un gran reconocimiento tras su exitosa Un grito de amor desde el centro del mundo, de la que incluso se ha hecho una película de anime.

En resumen, ya sé que me repito, pero hay gente que quiere escribir y otros que son escritores y luego hay escritores que por bien que escriban no dicen gran cosa. También es cierto que cada lector debe hacer suya la obra, porque si sólo nos quedamos con una lectura amena y lo mejor que podemos decir es “se lee fácil”, nos encontramos con una novela anodina, de estas de veranito, que tampoco está mal, pero no es lo suyo. Cuánto mejor, si al  lector se le va la pinza y empieza a hilar unas cosas con otras y ese u otro personaje le recuerda a su cuñada y además ve miembros o símbolos fálicos o yo que sé qué más. Nunca hay una única interpretación de las lecturas, pero de donde no hay no se puede sacar y entonces vas y te desprendes del libro sin remordimientos, que es lo que yo voy a hacer con éste en cuanto pueda.

pd.1. No se puede comparar, como sé que se ha hecho, con Yoko Ogawa, excelente autora japonesa con una prosa sensible y profunda que también vende millones de ejemplares. Os dejo una entrada que hice sobre ella.

pd.2. ¿Aún no os habéis apuntado a mi taller de crítica literaria para Culturamas? Cada vez quedan menos plazas. cursos@culturamas.com.

pd.3. OSTRANENIE es la lectura de verano que estábais esperando.

pd.4. A vuestra disposición bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

 

 

JAMES JOYCE: DUBLINESES

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Hoy quería hablaros de uno de los libros que más me ha influido a la hora de querer escribir y cómo hacerlo: Dublineses de James Joyce. A estas alturas parece ridículo añadir algo a todo lo que ya se ha dicho de la obra de este autor, en concreto, de su forma de revolucionar la narrativa en un marco de grandes escritores que junto con él formaron las vanguardias y renovaron la maravillosa prosa de principios del XX. Pero lejos de esas nuevas formas y técnicas se sitúan estos 15 relatos, costumbristas, porque reflejan la sociedad irlandesa de la época, como el propio Joyce diría,  eran la muestra perfecta de la parálisis, en todos los sentidos, provocada por el Imperio británico y la iglesia católica.

No obstante, si queréis una crítica del libro podéis ir a la ingente bibliografía sobre Joyce y diseccionar cada cuento. Yo hoy sólo quería deciros por qué considero esta obra junto con Retrato del artista adolescente dos libros que, como os decía, han influido poderosamente en que yo me decidiera a escribir. Hace tiempo que no releo Dublineses, pero lo que recuerdo vivamente es la contención. Como narradora es uno de los aspectos que más valoro, porque es detestable cuando un escritor se explica. Y no me estoy refiriendo a esa famosa dicotomía entre telling- showing, es decir, la diferencia entre contar y mostrar que todos los escritores tenemos que aprender, por ejemplo, decir que alguien es cojo o mostrar como le observan los demás cuando camina. Pero esto es muy pobre. La contención va más allá al decir sin tener que expresar todo, que el lector haga suyo el personaje, que se centre en la humanidad que desprende, que con muy poco haga maravillas. Eso es lo que consigue Joyce, con un dominio del lenguaje muy por encima del de otros grandes escritores. En cada uno de los cuentos se asoma a la ventana de distintas personas que habitaban ese Dublín en decadencia y te muestra un pedazo de sus vidas. No necesita nada más que un vistazo para que conozcamos las miserias más profundas del ser humano, porque estos cuentos son pinceladas de maestro. En contra de lo que he leído en una crítica desafortunada, en mi opinión, sobre que estos cuentos no son capaces de llegar al lector actual, no hay nada más falso. Eso es tan ridículo como decir que Guerra y paz de Tolstoi ya no puede enseñarnos nada de la guerra ahora que se lucha con drones. Esto no es un best-seller, aquí no existe unanimidad porque una editorial quiera vender más. La gran literatura nunca pasa de moda porque habla del ser humano. De los universales temáticos, como ya os he indicado alguna vez como el amor, la muerte o la guerra, como también están otras pasiones y otros temas como la humillación o la indignidad.

Cuando escribí Los que sobreviven nunca son los mismos intenté expresar la complejidad de la vida que nos toca en un sólo momento y que nos transforma para siempre. Independientemente de la época en la que se haya escrito una obra, debe expresar  algo íntimo del ser humano y como lectores, como buenos lectores, aplicar eso que leemos a nuestra vida. O al revés si queréis, tenemos que vernos reflejados en cada personaje. Ese era mi objetivo y lo es en cada texto que escribo. Veréis, la mejor manera de enseñar a escribir es enseñar a leer. Si nos quedamos en la superficie de las cosas jamás llegaremos a ninguna parte y nos perderemos lo que de verdad importa. Qué más da si hablamos de la Irlanda de principios del XX, de un pueblo perdido de Canadá o de un palacio ruso. Las modas cambian, también al escribir, pero con gran pesar os digo que el ser humano no. La miseria moral, la falta de rebeldía, la inconstancia todo está ahí. Atrevámonos a aprender a leer con sensibilidad para sacar todo el jugo a lo que leemos. Yo, os confieso, no soy una lectora voraz, de esas que dicen leer todo lo que cae en sus manos. Soy selectiva porque no lo puedo leer todo. Y cuando lees algo pobre, independientemente de si lo ha escrito un buen autor o no, pero es pobre, se te pega a la piel. Así que mudemos la piel y leamos a los grandes como Joyce con las tripas.

bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

PD. Os recuerdo que aún estáis a tiempo de apuntaros a mi taller de crítica literaria online para Culturamas.

PD 2. También estáis a tiempo de comprar OSTRANENIE, mi último libro de relatos y fotografías junto a masLucena.

 

HERTA MÜLLER: EN TIERRAS BAJAS

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Esto de los Premios Nobel me parece un absurdo. Puede que en 2009 hubiera que dárselo a una mujer porque tocaba como se lo dieron a la cuentista canadiense que nunca me acuerdo de cómo se llama y que me parece una petarda, sobre todo, porque su Nobel era de otro. O de otra. Pero con Herta Müller no. Su prosa da miedo por exacta y por surrealista. Potentes metáforas, frases cortas y hachazos certeros que consiguen que quieras refugiarte bajo las mantas. Müller nos traslada a ese lugar al que nadie quiere ir, que nadie desearía haber visto, es el lugar donde reside el odio, la represión y la violencia. En tierras bajas (1982) nos muestra el horror de la dictadura de Ceaucescu en un pueblo rumano a través de los ojos de una niña, por lo que la fantasía y la realidad se mezclan. Este sentimiento lo he tenido con Tony Morrison en El ojo más azul, pero nunca más he podido con sus obras porque pensé que para leer algo similar a Faulkner ya estaba Faulkner y porque consideraba que la violencia narrada era gratuita en cierto modo. Con Müller no sucede esto porque la contención es su seña de identidad. Se centra en el individuo que desaparece en el régimen de Ceaucescu, cuya dictadura puede decirse que es su tema principal.

Siempre me gusta dar alguna pincelada de la biografía de los autores pero en este caso me parece absolutamente necesario, puesto que en esta colección de relatos hay coincidencias con la vida de Müller que también menciona personajes y hechos históricos y, en especial, porque sin conocer su ambiente familiar no podemos comprender en su totalidad su denuncia de la represión, del autoritarismo o de la subordinación de la mujer relegada a los papeles de esposa callada y madre. Algunos apuntes, según aparecen en Wikipedia.

Herta Müller nació el 17 de agosto de 1953 en Niţchidorf, Banat, un lugar germanohablante de la región de Timisoara, en Rumanía. Su familia pertenece a una minoría alemana, los llamados Suabos del Danubio, que llevan varios siglos asentados en esa región. Su abuelo era granjero y comerciante, y había sido expropiado bajo el régimen comunista rumano. Su padre, Josef Müller, que se ganaba la vida como camionero, fue formado como nazi y sirvió durante la II Guerra Mundial en las Waffen-SS. Su madre, Katharina Müller, fue deportada a la Unión Soviética en 1945, donde pasó cinco años en un campo de trabajo realizando “trabajos de reparación”. Muchos de los hombres y de las mujeres del pueblo en el que se crio Herta compartieron el mismo destino que sus padres.1 Según cuenta la propia Herta Müller, sus padres quedaron muy deteriorados tras las experiencias vividas durante la guerra y después de ella; no hablaban mucho de su pasado y ella creció rodeada de silencio y de tabúes.

No es que recomiende En tierras bajas. Es un libro que sobrecoge y si lo que queréis es pasar el rato ahora que empieza el verano no es la mejor opción porque hay tantas palabras y tantas imágenes en esa pequeña colección de cuentos que nadie quiere oír, que mejor leéis una revista. Pero cuando estéis preparados para acercaros al verdadero poder de las palabras, para comprender lo que significa ser un escritor honesto que narra las miserias y el dolor de una manera absolutamente fascinante, abrid uno de sus libros. Tropezaréis con la resiliencia y cierta esperanza a pesar de la deshumanización del ser humano.

Pd. Quiero dar la bienvenida a mis nuev@s seguidores y recordaros que ya os podéis apuntar a mi taller de crítica literaria 🙂 Aunque en cursos@culturamas.com tienes más donde elegir. ¡Te esperamos! bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

 

“OBLOMOVCHINA O LA MELANCOLÍA RUSA”

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Hoy os dejo mi primer artículo para la Revista Scribere  nº 9 (pp.13-16). Quería agradecer la confianza a Víctor J. Sanz y ya os adelanto que dentro de poco habrá más noticias 🙂 Por ahora aquí tenéis el sumario de la revista:

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Como sabéis, hay países con un tipo de tristeza con unas características concretas. En el caso de Portugal se denominada saudade. Mi artículo trata sobre el tipo específico de melancolía ruso denominado oblomovchina debido a la relevancia de la obra Oblomov (1858) de Ivan Gontsjarov donde se refleja de una manera excepcional la sociedad rusa. Este tipo de melancolía se forja en momentos de crisis, en el momento en que las cosas como las habíamos conocido mueren, ya que no es fácil estar a caballo entre momentos históricos. Espero que os interese 🙂 Aquí podéis descargar el nº 9 (pp. 13-16) donde encontraréis mi artículo y también el resto de los números.

Espero vuestros comentarios bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

ALBERTO MÉNDEZ: LOS GIRASOLES CIEGOS

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En el año 2004 el diario El Mundo publicó en su revista semanal “El Cultural”, una crítica literaria sobre el autor del libro Los girasoles ciegos pero incluyó una fotografía de un tal “Alberto Méndez”, que no se correspondía con el autor. Al buscar la imagen para este post no me he querido arriesgar a poner una persona que no fuera el autor real, me daría mucha vergüenza hablar de un escritor cuando en realidad vemos la foto de una persona que se presentó al concurso de belleza como Míster Zamora o vaya usted a saber.

Los girasoles ciegos es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Se trata de la unión de cuatro relatos largos cuyo nexo es la guerra civil española. Los personajes, cuya introspección psicológica sobrecoge, se entrelazan también. El retrato de la sociedad, divida en vencedores y vencidos a los que unen todo tipo de miserias morales, humanas y económicas conjuga una sociedad enferma, que es en lo que se convierten los protagonistas de cualquier guerra civil.  Si junto a este hecho tenemos en cuenta la variedad y exactitud del vocabulario, el profundo conocimiento de la época y la denuncia de un momento histórico que por mucho que se empeñen no hemos superado, tenemos la necesidad de leerla en sentido filosófico, esto es, necesidad como obligación. ¿Por qué?  Porque aún tenemos cadáveres en las cunetas, nos negamos a mostrar nuestra bandera salvo en el fútbol no nos vayan a confundir con fachas y alguno de nuestros políticos no sabe que el comunismo murió hace rato. No es la única obra imprescindible de este período, claro, me viene a la cabeza Memoria de soldado de Alfredo Conde de la que ya hice una reseña.

Lo terrible de Los girasoles ciegos, casi un best seller, es que triunfó póstumamente y su autor no conoció su éxito. Como si se tratara de una obra de la Edad Media en la que el escritor no fuera relevante, ni sabemos el aspecto de un hombre, hijo de poeta, que fue redactor en diversas editoriales y guionista de Pilar Miró. Triste en mi opinión. Os dejo con el trailer de la película dirigida por José Luis Cuerda que llevó al cine el último de los relatos. Rara vez crítica y ventas van de la mano. Por algo será.

Pd.1 Quiero agradecer a Agustín  esta recomendación, porque sólo los buenos amigos recomiendan grandes libros 🙂

Pd.2 Como sabéis voy a impartir un Taller de crítica literaria para Culturamas al que estáis tod@s invitados. Pero hay más talleres. Si estáis interesados escribid a cursos@culturamas.com. Las plazas son limitadas.

Pd.3 No quiero morirme sin probar las mieles del éxito. Sentiros parte de la historia y comprad OSTRANENIE.

Os espero: bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

 

 

 

 

BERTA DELGADO Y CULTURAMAS: TALLER DE CRÍTICA LITERARIA

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©Foto masLucena

Hoy no os voy a hablar de ningún libro. Hoy os invito a participar en el taller de crítica que voy a impartir para los cursos organizados por Culturamas. El taller de Crítica Literaria es on line y  está dirigido a todas aquellas personas interesadas por la lectura y que tengan ganas de escribir, dinámico y personalizado que se adapta al nivel de cada alumno o alumna. Dirigido tanto a personas que quieren lanzarse al mundo de la crítica literaria o a los que ya la dominan pero quieren perfeccionar sus escritos. Quiero agradecer especialmente a Sonia Aldama su confianza y espero estar a la altura. ¡Estáis tod@s invitad@s! Os animo a participar, en especial, a los que estáis al otro lado del charco y los que lleváis conmigo desde hace años siguiéndome. Creo que he conseguido equilibrar mucha práctica con una pequeña pero imprescindible dosis de teoría para disfrutar mucho más de la lectura crítica. ¿A qué esperáis para apuntaros? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

Fechas:

Taller intensivo del 1 de agosto al 15 de septiembre de 2016.

A partir del 16 de septiembre de 2016: talleres trimestrales.

Consultad convocatorias en: cursos@culturamas.com. Las plazas son limitadas.

TEMARIO

Introducción

1. ¿Cómo escribir un blog de crítica literaria? Consejos básicos

2. Cómo leer una obra literaria. Niveles de lectura 

3. Un poco de teoría

     3.1. Teoría  literaria vs crítica

      3.2. ¿De qué género estamos hablando?

                     a. El cuento

                     b. La novela

                     c. El ensayo

                     d. La crítica

        3.3. El autor, el lector: ¿alguien da más?

         3.4. La estructura

         3.5. Los personajes

         3.6. Los temas

         3.7. El estilo

         3.8. La verosimilitud

         3.9. El texto en su contexto. El canon

4. Bibliografía

Textos: se aportarán al alumno excepto las novelas.

Critica la crítica

     Jose Mª Guelbenzu. “El mejor Henry James para el lector español”. El País Babelia, 29/03/16

       Ignacio Sanz, Andarás perdido por el mundo de Óscar Esquivias, La tormenta en un vaso. 7/03/16

     Jesús Ferrero, “Bucear en los abismos de Eros” (Inmersión de Christophe Ono-Dit Biot 23/03/15

      Jose María Uribarri, “A veces con un solo libro no basta. Colecciones, trilogías, sagas y demás”. La chanson de los Infanzones, de Begoña Pro Uriarte, Negua, 2016 42

 Ensaya críticas de cuentos

     “País” de Alfredo Conde

      “El tonel de amontillado” de Edgar A. Poe

      “Deseos” de Grace Paley

       “En la cocina”, de Pere Gimferrer

 Ensaya críticas de ensayos (fragmentos)

  “Arte artístico”, La deshumanización del arte, Ortega y Gasset

  “Sobre el marasmo actual de España, VI, En torno al casticismo, Miguel de Unamuno

  “Presentación de la inteligencia”, Teoría de la inteligencia creadora, José Antonio    Marina

   “Introducción”, La incomunicación, Carlos Castilla del Pino

 ¿Te atreves? Critica las novelas siguientes

 Los enamoramientos, Javier Marías

La residencia de estudiantes, Yoko Ogawa

El hombre que inventó Manhattan, Ray Loriga

Sonata a Kreutzer, Lev Tolstoi.