RUBEM FONSECA: EL COBRADOR

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Hola de nuevo a tod@s. Os agradezco que sigáis por aquí  ❤ Como ya es tradición suelo desaparecer de las redes durante todo el verano para tomar distancia y hacer cosas nuevas. Los expertos en marca personal seguro que lo consideran una aberración, pero a mí me sirve, y así empiezo el otoño con ganas renovadas y unos cuantos libros muy interesantes y alguno deleznable que mostraros.

Mi género favorito es el relato y he de confesar que no conozco demasiados cuentistas latinos actuales, motivo por el que me decidí a leer El cobrador, un libro excelente. Rubem Fonseca, disculpad mi ignorancia, es un autor y guionista de cine brasileño reconocido y de gran talento. Estudió Derecho y fue comisario de policía. Ha ganado el Premio Camões, el más importante en lengua portuguesa, el Premio Konex Mercosur a las Letras y el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas.

Precisamente su pasado como policía y abogado dota a sus personajes de una vitalidad tal que uno teme que salgan del libro y se conviertan en humanos. Hacía tiempo que no me había sentido tan asqueada como con el pederasta protagonista de su primer cuento o asustada con el asesino de “El cobrador”, el último cuento que da título a la compilación. Como suele suceder en las antologías de relatos tanto el primero como el último son los mejores pero, en ningún caso, desmerecen el resto. Sus descipciones son certeras y el lenguaje es descarnado, vivaz, de frases cortas y rotundas, pero hay algo más. Este lenguaje no es gratuito ni fácil al peor estilo estadounidense tan en boga. Hay conmiseración, hay escepticismo, pobreza y lujuria, en una palabra: humanidad.

El cobrador no es sólo un libro de relatos sueltos unidos sin más. También es el retrato de la violenta sociedad brasileña que rodea y controla a los habitantes de sus ciudades y pueblos, a ricos y pobres y se lleva el amor, pero no la esperanza. Al menos no todo el tiempo. Buscadlo. Leedlo. Altamente recomendable.

 

PD. Si queréis participar en mi Taller de Crítica Literaria en Culturamas  escribidme, además tenéis otros cursos a vuestra disposición. No os quedéis sin plaza. Cualquier cosa…como siempre, bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

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DE VACACIONES…PERO VOLVERÉ

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Querid@s tod@s…cierro el chiringuito durante el verano. Me dedicaré a tomar el sol, leer cosas interesantes que luego os contaré y a mi novela. Pero recordad que aún estáis a tiempo de apuntaros a mi taller intensivo de crítica literaria de agosto en Culturamas (más info en cursos@culturamas.com), que a partir de septiembre será trimestral.

Me encantaría recibir a mi vuelta alguna crítica de mis libros…Os dejo los enlaces por si os apetece probar las mieles de la crítica. Siempre seréis bienvenidos. El que a hierro mata a hierro muere, soy consciente 🙂

Por supuesto, me podéis escribir a bertadelgadomelgosa@gmail.com. Gracias por estar ahí, disfrutad todo lo que podáis y hasta prontooooo ❤

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ostraneniesite.wordpress.com

 

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Los que sobreviven nunca son los mismos

 

JAMES JOYCE: DUBLINESES

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Hoy quería hablaros de uno de los libros que más me ha influido a la hora de querer escribir y cómo hacerlo: Dublineses de James Joyce. A estas alturas parece ridículo añadir algo a todo lo que ya se ha dicho de la obra de este autor, en concreto, de su forma de revolucionar la narrativa en un marco de grandes escritores que junto con él formaron las vanguardias y renovaron la maravillosa prosa de principios del XX. Pero lejos de esas nuevas formas y técnicas se sitúan estos 15 relatos, costumbristas, porque reflejan la sociedad irlandesa de la época, como el propio Joyce diría,  eran la muestra perfecta de la parálisis, en todos los sentidos, provocada por el Imperio británico y la iglesia católica.

No obstante, si queréis una crítica del libro podéis ir a la ingente bibliografía sobre Joyce y diseccionar cada cuento. Yo hoy sólo quería deciros por qué considero esta obra junto con Retrato del artista adolescente dos libros que, como os decía, han influido poderosamente en que yo me decidiera a escribir. Hace tiempo que no releo Dublineses, pero lo que recuerdo vivamente es la contención. Como narradora es uno de los aspectos que más valoro, porque es detestable cuando un escritor se explica. Y no me estoy refiriendo a esa famosa dicotomía entre telling- showing, es decir, la diferencia entre contar y mostrar que todos los escritores tenemos que aprender, por ejemplo, decir que alguien es cojo o mostrar como le observan los demás cuando camina. Pero esto es muy pobre. La contención va más allá al decir sin tener que expresar todo, que el lector haga suyo el personaje, que se centre en la humanidad que desprende, que con muy poco haga maravillas. Eso es lo que consigue Joyce, con un dominio del lenguaje muy por encima del de otros grandes escritores. En cada uno de los cuentos se asoma a la ventana de distintas personas que habitaban ese Dublín en decadencia y te muestra un pedazo de sus vidas. No necesita nada más que un vistazo para que conozcamos las miserias más profundas del ser humano, porque estos cuentos son pinceladas de maestro. En contra de lo que he leído en una crítica desafortunada, en mi opinión, sobre que estos cuentos no son capaces de llegar al lector actual, no hay nada más falso. Eso es tan ridículo como decir que Guerra y paz de Tolstoi ya no puede enseñarnos nada de la guerra ahora que se lucha con drones. Esto no es un best-seller, aquí no existe unanimidad porque una editorial quiera vender más. La gran literatura nunca pasa de moda porque habla del ser humano. De los universales temáticos, como ya os he indicado alguna vez como el amor, la muerte o la guerra, como también están otras pasiones y otros temas como la humillación o la indignidad.

Cuando escribí Los que sobreviven nunca son los mismos intenté expresar la complejidad de la vida que nos toca en un sólo momento y que nos transforma para siempre. Independientemente de la época en la que se haya escrito una obra, debe expresar  algo íntimo del ser humano y como lectores, como buenos lectores, aplicar eso que leemos a nuestra vida. O al revés si queréis, tenemos que vernos reflejados en cada personaje. Ese era mi objetivo y lo es en cada texto que escribo. Veréis, la mejor manera de enseñar a escribir es enseñar a leer. Si nos quedamos en la superficie de las cosas jamás llegaremos a ninguna parte y nos perderemos lo que de verdad importa. Qué más da si hablamos de la Irlanda de principios del XX, de un pueblo perdido de Canadá o de un palacio ruso. Las modas cambian, también al escribir, pero con gran pesar os digo que el ser humano no. La miseria moral, la falta de rebeldía, la inconstancia todo está ahí. Atrevámonos a aprender a leer con sensibilidad para sacar todo el jugo a lo que leemos. Yo, os confieso, no soy una lectora voraz, de esas que dicen leer todo lo que cae en sus manos. Soy selectiva porque no lo puedo leer todo. Y cuando lees algo pobre, independientemente de si lo ha escrito un buen autor o no, pero es pobre, se te pega a la piel. Así que mudemos la piel y leamos a los grandes como Joyce con las tripas.

bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

PD. Os recuerdo que aún estáis a tiempo de apuntaros a mi taller de crítica literaria online para Culturamas.

PD 2. También estáis a tiempo de comprar OSTRANENIE, mi último libro de relatos y fotografías junto a masLucena.

 

HERTA MÜLLER: EN TIERRAS BAJAS

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Esto de los Premios Nobel me parece un absurdo. Puede que en 2009 hubiera que dárselo a una mujer porque tocaba como se lo dieron a la cuentista canadiense que nunca me acuerdo de cómo se llama y que me parece una petarda, sobre todo, porque su Nobel era de otro. O de otra. Pero con Herta Müller no. Su prosa da miedo por exacta y por surrealista. Potentes metáforas, frases cortas y hachazos certeros que consiguen que quieras refugiarte bajo las mantas. Müller nos traslada a ese lugar al que nadie quiere ir, que nadie desearía haber visto, es el lugar donde reside el odio, la represión y la violencia. En tierras bajas (1982) nos muestra el horror de la dictadura de Ceaucescu en un pueblo rumano a través de los ojos de una niña, por lo que la fantasía y la realidad se mezclan. Este sentimiento lo he tenido con Tony Morrison en El ojo más azul, pero nunca más he podido con sus obras porque pensé que para leer algo similar a Faulkner ya estaba Faulkner y porque consideraba que la violencia narrada era gratuita en cierto modo. Con Müller no sucede esto porque la contención es su seña de identidad. Se centra en el individuo que desaparece en el régimen de Ceaucescu, cuya dictadura puede decirse que es su tema principal.

Siempre me gusta dar alguna pincelada de la biografía de los autores pero en este caso me parece absolutamente necesario, puesto que en esta colección de relatos hay coincidencias con la vida de Müller que también menciona personajes y hechos históricos y, en especial, porque sin conocer su ambiente familiar no podemos comprender en su totalidad su denuncia de la represión, del autoritarismo o de la subordinación de la mujer relegada a los papeles de esposa callada y madre. Algunos apuntes, según aparecen en Wikipedia.

Herta Müller nació el 17 de agosto de 1953 en Niţchidorf, Banat, un lugar germanohablante de la región de Timisoara, en Rumanía. Su familia pertenece a una minoría alemana, los llamados Suabos del Danubio, que llevan varios siglos asentados en esa región. Su abuelo era granjero y comerciante, y había sido expropiado bajo el régimen comunista rumano. Su padre, Josef Müller, que se ganaba la vida como camionero, fue formado como nazi y sirvió durante la II Guerra Mundial en las Waffen-SS. Su madre, Katharina Müller, fue deportada a la Unión Soviética en 1945, donde pasó cinco años en un campo de trabajo realizando “trabajos de reparación”. Muchos de los hombres y de las mujeres del pueblo en el que se crio Herta compartieron el mismo destino que sus padres.1 Según cuenta la propia Herta Müller, sus padres quedaron muy deteriorados tras las experiencias vividas durante la guerra y después de ella; no hablaban mucho de su pasado y ella creció rodeada de silencio y de tabúes.

No es que recomiende En tierras bajas. Es un libro que sobrecoge y si lo que queréis es pasar el rato ahora que empieza el verano no es la mejor opción porque hay tantas palabras y tantas imágenes en esa pequeña colección de cuentos que nadie quiere oír, que mejor leéis una revista. Pero cuando estéis preparados para acercaros al verdadero poder de las palabras, para comprender lo que significa ser un escritor honesto que narra las miserias y el dolor de una manera absolutamente fascinante, abrid uno de sus libros. Tropezaréis con la resiliencia y cierta esperanza a pesar de la deshumanización del ser humano.

Pd. Quiero dar la bienvenida a mis nuev@s seguidores y recordaros que ya os podéis apuntar a mi taller de crítica literaria 🙂 Aunque en cursos@culturamas.com tienes más donde elegir. ¡Te esperamos! bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

 

ALBERTO MÉNDEZ: LOS GIRASOLES CIEGOS

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En el año 2004 el diario El Mundo publicó en su revista semanal “El Cultural”, una crítica literaria sobre el autor del libro Los girasoles ciegos pero incluyó una fotografía de un tal “Alberto Méndez”, que no se correspondía con el autor. Al buscar la imagen para este post no me he querido arriesgar a poner una persona que no fuera el autor real, me daría mucha vergüenza hablar de un escritor cuando en realidad vemos la foto de una persona que se presentó al concurso de belleza como Míster Zamora o vaya usted a saber.

Los girasoles ciegos es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Se trata de la unión de cuatro relatos largos cuyo nexo es la guerra civil española. Los personajes, cuya introspección psicológica sobrecoge, se entrelazan también. El retrato de la sociedad, divida en vencedores y vencidos a los que unen todo tipo de miserias morales, humanas y económicas conjuga una sociedad enferma, que es en lo que se convierten los protagonistas de cualquier guerra civil.  Si junto a este hecho tenemos en cuenta la variedad y exactitud del vocabulario, el profundo conocimiento de la época y la denuncia de un momento histórico que por mucho que se empeñen no hemos superado, tenemos la necesidad de leerla en sentido filosófico, esto es, necesidad como obligación. ¿Por qué?  Porque aún tenemos cadáveres en las cunetas, nos negamos a mostrar nuestra bandera salvo en el fútbol no nos vayan a confundir con fachas y alguno de nuestros políticos no sabe que el comunismo murió hace rato. No es la única obra imprescindible de este período, claro, me viene a la cabeza Memoria de soldado de Alfredo Conde de la que ya hice una reseña.

Lo terrible de Los girasoles ciegos, casi un best seller, es que triunfó póstumamente y su autor no conoció su éxito. Como si se tratara de una obra de la Edad Media en la que el escritor no fuera relevante, ni sabemos el aspecto de un hombre, hijo de poeta, que fue redactor en diversas editoriales y guionista de Pilar Miró. Triste en mi opinión. Os dejo con el trailer de la película dirigida por José Luis Cuerda que llevó al cine el último de los relatos. Rara vez crítica y ventas van de la mano. Por algo será.

Pd.1 Quiero agradecer a Agustín  esta recomendación, porque sólo los buenos amigos recomiendan grandes libros 🙂

Pd.2 Como sabéis voy a impartir un Taller de crítica literaria para Culturamas al que estáis tod@s invitados. Pero hay más talleres. Si estáis interesados escribid a cursos@culturamas.com. Las plazas son limitadas.

Pd.3 No quiero morirme sin probar las mieles del éxito. Sentiros parte de la historia y comprad OSTRANENIE.

Os espero: bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

 

 

 

 

NADEZHDA TEFFI: EL DUENDE DEL HOGAR

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Casi tod@s sabéis mi gusto por los escritores rusos y japoneses, así que hoy os presento a Nadezhda Teffi (San Petersburgo, 1872-París 1952) pseudónimo de la autora Nadezhda Aleksandrovna Lokhvitskaya, cuyos textos son satíricos y llenos de humor.  Teffi gozó de una gran popularidad a principios del siglo XX, incluso había chocolates y perfumes con su nombre, hasta ese punto era famosa en los primeros años del siglo XX. Se exilió en París tras la revolución de Octubre. Lo curioso es que era la escritora favorita del zar Nicolás II, Lenin y Rasputin, con esto creo que es suficiente para que leáis esta colección de cuentos El duende del hogar.

En un primer momento, me pareció un poco anticuado pero, a medida que continuaba la lectura me introduje por completo en su forma de ver las cosas, de describir los caracteres de una manera peculiar, muy personal, escueta y certera. Es una forma distinta de narrar a lo que he leído hasta ahora, como si estuviera resumiendo situaciones para los que no somos capaces de acercarnos así a la realidad de las cosas, con una ambigüedad tan poco calculada que gusta a la mayoría. En realidad es un diálogo con el lector, inteligente, lleno de agudeza, tierno a veces y sin piedad la mayoría. Su sentido del humor es muy fino, con el cuento “Idiotas” me reí a carcajadas y con un pedacito me despido esperando ver vuestra sonrisa porque pensaréis en algún idiota concreto de los que puebla vuestra existencia.

Para cualquier cosa: bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

“Él [idiota] ya ha encontrado respuestas para todas las preguntas, y lo ha considerado todo desde todos los ángulos. En el proceso mental de un idiota hay tres axiomas y un postulado. Los axiomas son:

Uno: la salud es lo mejor de todo.

Dos: sería bueno tener dinero.

Tres: ¿Para qué molestarse?

Y el postulado es el siguiente:

¡Así es como deberían ser las cosas!

Donde los axiomas no funcionan, el postulado es útil.

A los idiotas suele irles bien en la vida. Por considerarlo todo desde todos los ángulos posibles, sus caras, desde una edad muy temprana, adoptan una expresión profunda y pensativa. Les gusta dejarse barba, trabajar duro y escribir con una letra muy inteligible.” (pp. 107-108)

Nadezhda Teffi, El duende del hogar, ? Nevsky Prospects, 2010

YASMINA REZA: UNA DESOLACIÓN

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Sería lógico pensar que un padre quiere que su hijo sea feliz, pero el padre que nos cuenta su vida en esta novela, no, un puñetero egoísta, pero ahí está la gracia…hay muchos así. Eso de que su hijo quiera vivir bajo los cocoteros con la única pretensión de ser feliz le reconcome, “hubiera preferido un hijo criminal o terrorista antes que  un militante de la felicidad”. El planteamiento me encanta y el arranque es espectacular, con un estilo depurado y mucha mala leche, digamos, hasta la página 43, después el sopor. No sé exactamente el motivo. Puede que porque se convierte en repetitiva, en realidad no sucede nada salvo que conocemos su mierda de vida pero tampoco es eso. Como tampoco es que el estilo cambie, al contrario, es el mismo. Y lo que se nos cuenta son las tonterías de un hombre (francés) de mediana edad. Igual es eso, que ese tipo de historietas de viejo gruñón me aburren. Tampoco me he reído, si alguna vez fue ese el objetivo de esta autora, Yasmina Reza, con gran éxito como actriz y dramaturga.

La novela Una desolación  tuvo una gran acogida y estuvo entre las 20 mejores novelas  de la revista “Lire” del año 2000. No es una mala novela, ni mucho menos. Tampoco es tediosa, no me malinterpretéis, y está muy bien escrita. Simplemente, no me interesan los productos bien hechos sin sangre, sin garra, en este sentido es desoladora, si me permitís  la gracia. Eso sí, como película (francesa) no tiene precio, no de las buenas películas francesas, sino de esas que no van a ninguna parte, con una trama que no mantiene la atención. Si esta novela la hubiera escrito un americano, pongamos Philip Roth, sería más burda. Si fuera inglesa del estilo de Ian McEwan sería más bestia y morbosa, pero como es francesa es aséptica. No siempre pero, a veces, los franceses confunden la asepsia con la elegancia. Igual es eso.

¿Qué pensáis? bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤

Pd. Podéis adquirir OSTRANENIE escribiendo al email, os recuerdo que se trata de mi nuevo libro de relatos y fotografías junto a masLucena. Os dejo el booktrailer.

 

 

 

 

 

 

 

 

OSTRANENIE: LAS FOTOGRAFÍAS

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Escribir no es siempre bonito, por lo general no se consigue éxito y mucho menos dinero.  A no ser quieras ser un escritorzucho de best sellers y novela histórica y te vendas barato, con la escritura uno a lo más que aspira es a luchar por sacar muchas de las cosas que se le han quedado enquistadas dentro. Publiqué un ensayo, escribirlo fue un infierno. Luego decidí aprovechar las oportunidades de la autopublicación. Os confieso sin rubor que mi  segundo libro fue un coñazo, OSTRANENIE una pesadilla y estoy temblando de pensar en mi próxima novela, que acabo  de empezar. A pesar de todo, existe una razón para hacerlo y es una satisfacción personal y una imposibilidad de acallar lo que te bulle por dentro. Apuesto a que vosotros pensáis lo mismo.

Algo curioso que sucede con mis libros es que engloban etapas en mi vida. Con OSTRANENIE quería mostrar la importancia que la fotografía había empezado a tener para mí desde hacía unos años y que había cambiado mi forma de escribir y describir, de observar y plasmar, pero no era capaz de expresar en fotografías lo que sabía que podía poner en palabras. Cuando vi las fotos de  masLucena supe enseguida que decían lo que yo ya pensaba y que eran perfectas para lo que quería contar. Sus fotos siempre me han llegado al hueso porque son como agujas hipodérmicas. Me esfuerzo en dejar de mirarlas pero no me es posible. Como ya habíamos colaborado en Los que sobreviven nunca son los mismos fue muy fácil el trabajo y todo ha ido rodado. Sin embargo, las dificultades de autoeditar un libro de fotografías y relatos no han sido pocas, motivo por el que os pedimos disculpas. Ha habido errores que intentaremos subsanar en una reimpresión si todo va bien. Uno de ellos lo encontráis en la fotografía del encabezado que está volteada. De todas formas, espero que os acerquéis al libro y lo degustéis. No esperéis que os expliquemos las fotografías. Como decía Miguel Delibes, “una fotografía que requiere una explicación es una mala fotografía”. Hacedlas vuestras. Pensad en qué pensáis, si es que queréis. Las fotografías son independientes de los relatos pero explican eso que no solemos tener en cuenta: que vemos lo que queremos ver y oímos lo que nos da la gana, siempre en nuestro mundillo. Somos de lo más penoso. A todo esto…las fotos están en venta. Cada uno a lo suyo, nosotros a lo nuestro. 🙂

¿O no?

bertadelgadomelgosa@gmail.com ❤